Historias


“La noche antes de casarme desterré mis mayores miedos al despertar en un sueño que se convertía en realidad soñada.

Volví a ver a mi padre… tal y como lo hice la noche que lo enterramos siendo una niña. En aquel momento no podía dirigirme a él.

Al volverme mi abuela vestía a mi hermana. Hacía mucho tiempo que no la veía así. Feliz, sencilla, inocente… cerca de mí.

Como niñas no nos sobraba la paciencia.

Dejamos que algo oscuro se interpusiera entre nosotras. Algo, que no veíamos.

Algo, que nos observaba. Algo, que hoy vuelve a mí.”

“Concebida para contener lluvia.

Una lluvia de sal pesada de vida.

Agua lista para brotar por debajo de mis piernas.

Agua limpia. Agua clara para el horizonte que ya espero.

Mientras, cae sangre porque no llega. Roja de muerte.

Muerte lenta de mi fertilidad.

Y al suceder no puedo evitar llorar, porque mancha mi vestido blanco.

El que no me quito, pues es mi piel de carne de pelo y célula madre.”